Soy José Abel, un artista pintor nacido en Bilbao el 11 de julio de 1964. Mi vida ha sido, desde muy temprano, un compromiso inquebrantable con el lienzo, el color y el trazo.
Mi formación comenzó en las venerables aulas del Museo de Reproducciones Artísticas de Bilbao, sentando una base clásica que luego me permitiría volar con libertad. El siguiente gran hito fue una década de intenso aprendizaje y mentoría bajo la guía del maestro pintor Félix Aguirre, una experiencia que pulió mi técnica y forjó mi identidad artística.
Mi filosofía artística se cimenta en la creencia de que el arte es un lenguaje universal, capaz de emocionar, provocar y transformar. Mi misión es crear obras que no solo sean visualmente atractivas, sino que también inviten a la reflexión. Lo que me define y me hace único es mi técnica del fuego, una manifestación audaz de creatividad.
Este proceso experimental, donde la llama se convierte en una herramienta más de mi pincel, me permite explorar texturas, matices y formas que serían imposibles de lograr con métodos tradicionales. El fuego, para mí, simboliza la constante evolución del arte y la capacidad de reinventarse. Cada obra creada con esta técnica es una prueba de mi audacia y maestría, ofreciendo al espectador una experiencia visual y conceptual única. Es mi manera de dejar una «huella ardiente» en el lienzo, mi firma personal que el mundo está empezando a reconocer.
La solidez de mi carrera se mide por la aceptación y el éxito de mi obra en circuitos artísticos de prestigio.
Como artista pintor, he tenido el honor de exponer en numerosos museos y galerías de España, consolidando mi presencia nacional. Sin embargo, mi visión siempre ha sido global.
Mis exposiciones en X-Power Gallery y la participación constante en eventos de alto nivel como Art Revolution Taipei (Taiwán) demuestran la proyección internacional y la demanda de mi arte.
Mis obras han sido acogidas en el Museo Marítimo de Bilbao, el Museo de Historia y Cultura Naval (Madrid) y el Museo Rialia, entre muchos otros.
Para mí, la pintura es la búsqueda constante de la emoción pura a través de la materia. El fuego no es un truco; es una forma de infundir vida e intensidad a la obra, creando un resultado irrepetible. Mi compromiso es con todo aquel que valora esta autenticidad. Ya sea que estés buscando una pieza maestra para tu colección o el mentor que te guíe en el arte de la pintura, mi estudio es un santuario de la creatividad.